
En ella, Olive Wellwood, famosa escritora de cuentos infantiles que versan sobre hadas y elfos, vive rodeada de su familia en una casa en el campo; desde que nace cada uno de sus hijos, les va dedicando un cuento personal que va escribiendo a lo largo de los años, en un libro encuadernado expresamente para cada uno de ellos.
La educación de estos niños se lleva a cabo abandonando la rigidez de la estricta y rigurosa sociedad británica imperante hasta hacía poco, a la vez que tienen contactos con los adultos desde un plano más cercano.
Siendo el hilo conductor de la novela, Olive Wellwood no es protagonista principal del relato; este protagonismo se comparte entre adultos y niños, la lucha por los derechos de la mujer, el sexo… presente en todo momento y que nos deparará más de una sorpresa, ya que como ocurre en los cuentos de hadas, nada o casi nada, es lo que parece.
Hemos seleccionado algunas de las frases que aparecen en el texto sobre las plumas y la escritura, dejando el resto para que exploréis, por vosotros mismos, esta parte de la historia que nos abre las puertas a un mundo sumido en profundos cambios y que, en muchos aspectos, no conocemos bien.
“Escribiré. Emplearé la pluma. Escribiré para los periódicos. Escribiré libros. Aún puedo cambiar el mundo”
“Cogió la pluma y empezó a escribir en una página nueva”
“Nadie conoce mejor que yo el horror, esa sensación que hace que se le hiele a uno la sangre en las venas, de que alguien interrumpa el flujo de la escritura”
“Hasta que, un día, ella levantó la mano, sin soltar la pluma, y siguió el contorno de su boca con los dedos”
“…de que allí no había nadie capaz de poner la pluma sobre el papel, …”