Mostrando entradas con la etiqueta 72 - Poesia y Literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 72 - Poesia y Literatura. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de septiembre de 2017

El Periquillo Sarniento, de José Joaquín Fernández de Lizardi

José Joaquín Fernández de Lizardi (1776-1827), conocido con el nombre de Pensador Mexicano, es aclamado como el primer escritor de novela en la América española; fue fundador del periódico liberal El Pensador que  dirigió entre 1812 y 1814; su reformismo, que él buscaba en cualquier ámbito a través de los folletos que publicaba, iba en contra de lo que imperaba en su época.
Ambientada en México, capital de la Nueva España y sus alrededores, aunque nos llevará tan lejos como a Manila, en las Filipinas, en El Periquillo Sarmiento nos encontramos con la historia de un pícaro y su vida, desde los comienzos como escolar y su paso por la universidad, hasta llegar a la cárcel, previo paso por el hospital, a la que le llevan su afición al juego; este relato está contado en primera persona por Pedro Sarmiento, viejo y moribundo, que pretender con él mostrar a sus hijos los peligros que les acechan; fue publicado por entregas y se editó en tres tomos en el año 1816.
Recopilamos algunas frases que nos traen a la memoria el uso de las plumas, la buena letra, etc., etc.
===============================================

“… hombre de bien a toda prueba, arrogante lector, famoso pendolista, aritmético diestro…”

“Y si esto era por lo tocante a leer, por lo que respecta a escribir, ¿qué tal sería? Tantito peor, y no podía ser de otra suerte; porque sobre cimientos falsos no se levantan jamás fábricas firmes.
Es verdad que tenía su tintura en aquella parte de la escritura que se llama caligrafía, porque sabía lo que eran trazos, finales, perfiles, distancias, proporciones, etc.; en una palabra, pintaba muy bonitas letras; pero en esto de ortografía no había nada.”

“Pero el infeliz hombre erró de medio a medio la colocación de los caracteres ortográficos, según que lo tenía de costumbre, y escribió un desatino endemoniado y digno de una mordaza,…“

“Era de aquellos que llevan como infalible el cruel y vulgar axioma de que la letra con sangre entra,…”

lunes, 21 de enero de 2013

El Tango de la Guardia Vieja, 2012, de Arturo Perez Reverte

El Tango de la Guardia Vieja, editada por la editorial Alfaguara, es la última entrega del periodista, escritor y académico de la Real Academia de la Lengua, Arturo Pérez Reverte.
Diferente a todo lo escrito hasta ahora por el autor, esta historia nos sumerge en un mundo ya desaparecido, a caballo entre los años 20 y los 60 del pasado siglo XX, a los grandes viajes en transatlánticos, la Guerra Civil española, Sorrento, Buenos Aires…
El desafío entre dos músicos, un bailarín de tangos buscavidas, una turbulenta relación de amor, el ocaso de una época que se llevó por delante las guerras; cuarenta años en la vida de unos protagonistas finamente cincelados por la magistral pluma de Arturo.
Seleccionamos algunas frases en las que aparecen los motivos de nuestros desvelos: las plumas estilográficas.

“y tras quitar el capuchón a su pluma estilográfica anota la jugada, que el…”
“…con los objetos dispuestos sobre la cómoda: una estilográfica Parker Duofold, una…”
“…con los objetos que allí estaban: el reloj de pulsera, la pluma estilográfica, la…”
“Luego sacó la pluma estilográfica del bolsillo y escribió en el exterior, con letras…”

jueves, 12 de julio de 2012

Detrás de la Lluvia, 2012, de Joaquín M. Barrero

Publicado por Ediciones B, Detrás de la Lluvia, del autor Joaquín M. Barrero nos transporta a Lena, Asturias, donde encontramos a José Manuel, un niño que se ve desplazado en su propio hogar, con un padre hundido en la búsqueda de un hipotético tesoro oculto en una cueva, con la idea de sacar adelante a su familia ya que su sueldo como minero no alcanza para los más elementales gastos. La historia nos llevará a su ingreso en el Seminario de Valdedios y a los años de la República en que todo lo que huele a cura, monja o religión no se libra de la persecución, salvándose de la muerte gracias a la intervención de un miliciano. Años más tarde, tiene la oportunidad de devolverle el favor al llevarlo del hospital en que está ingresado y de donde le iban a sacar para fusilarlo, instalándolo con una familia adicta al régimen franquista, hasta su total recuperación. La novela nos trasladará desde las verdes colinas asturianas a los fríos hielos del invierno ruso, pasando por Marruecos, Francia, Alemania… veremos parte de la historia de la División Azul y la vida en Tercio de la Legión… sufriremos la dura vida de los mineros y entraremos en los miedos, dudas y sensaciones de un joven que se inicia en la vida; todo ello de la mano de Corazón Rodríguez, el detective ya conocido de otras novelas anteriores, que se remontará en sus investigaciones hasta el año 1928. En sus páginas encontraremos algunas partes en que nos habla de plumas y escritura, como son:

“Estuvo escribiendo pulcramente sobre un folio con su pluma estilográfica Waterman negra y con plumín dorado.”
“- ¿Qué mira usted, cabo? - Perdone, señor. Miraba la pluma.”
“Si quisiera saber algo más, escríbame a esta dirección y, claro, a mi nombre italiano. Me gusta la comunicación postal. Es más entrañable”
“- Bonita pluma. - Sí – dijo melancólicamente -. Un recuerdo de un oficial alemán”

sábado, 19 de mayo de 2012

La Caligrafía Secreta, 2007, de Cesar Mallorqui

Hemos tenido la oportunidad de leer el libro titulado La Caligrafía Secreta de César Mallorquí, editado en el año 2007 por la editorial SM dentro de la colección juvenil Gran Angular. A caballo entre novela histórica, policíaca y de fantasía, el relato nos transporta hasta el París de la época de la Revolución Francesa con trasfondo de ocultismo, libros malditos y prohibidos y sociedades secretas, como los Rosacruz. De la mano del joven Diego nos acercamos al taller de caligrafía de su maestro, Lázaro Aguirre de Salazar y Mendoza, calígrafo y espía encubierto y asistimos a la preparación de las plumas de ave, a la molienda y mezcla de minerales para fabricar las distintas tintas, a la caligrafía nushu empleada en China solo por las mujeres, a tipos de letras, cabezales y florituras. Siendo el libro, en general, una lectura de temas íntimamente ligados y relacionados con el tema que nos interesa, hemos reunido unas pocas frases para adjuntarlas como ejemplo, ya que podrían ser otras muchas y diferentes.

“…era una caligrafía exquisita, armoniosa, tan elegante que la vista fluía por ella sin esfuerzo, como deslizándose por veredas de cristal.”
“De este modo me convertí en pendolista; es decir, en amanuense itinerante.”
“La pluma endurecida artificialmente pierde elasticidad y sus trazos…”
“Finalmente, talle la punta, le di un pequeño corte longitudinal y…”
“…contenía una pluma con el mango de marfil y la plumilla de oro.”
“Fascinado, recorrí lentamente con la mirada la armoniosa declinación de los trazos… por la geometría de sus líneas… el exquisito equilibrio de sus proporciones.”

jueves, 26 de abril de 2012

El Nuevo, por Mario Benedetti

Quinta y última aportación del libro Poemas de la oficina, de Mario Benedetti en que, aunque no especifica el uso de estilográfica, lo deja bien claro cuando cita “escribe sin borrones”.
Lamentablemente, su pluma no volverá a pintar un papel en blanco con sus imágenes en palabras.

Viene contento
el nuevo
la sonrisa juntándole los labios
el lápizfaber virgen y agresivo
el duro traje azul
de los domingos.
Decente
un muchachito.
Cada vez que se sienta
piensa en las rodilleras
murmura sí señor
se olvida
de si mismo.
Agacha la cabeza
escribe sin borrones
escribe escribe
hasta
las siete menos cinco.

Solo entonces
suspira
y es un dulce suspiro
de modorra feliz
de cansancio tranquilo.

Claro
uno ya lo sabe
se agacha demasiado
dentro de veinte años
quiza
de veinticinco
no podrá enderezarse
ni será el mismo
tendrá unos pantalones
mugrientos y cilíndricos
y un dolor de espalda
siempre en su sitio.
No dirá
si señor
dirá viejo podrido
rezará palabrotas
despacito
y dos veces al año
pensará
convencido
sin creer su nostalgia
ni culpar al destino
que todo
todo ha sido
demasiado
sencillo.

miércoles, 11 de abril de 2012

Las Ardillas de Central Park Están Tristes los Lunes, (Les Ecureuils de Central Park Sont Tristes le Lundi), 2010, de Katherine Pancol

Las ardillas de Central Park están tristes los lunes, editada en 2011 en España por la Editorial La Esfera de los Libros, es el volumen que cierra la trilogía que Katherine Pancol dedica a su protagonista, Joséphine Cortés, tras la publicación de Los Ojos Amarillos de los Cocodrilos y El Vals Lento de las Tortugas.
En esta nueva entrega la historia continua con la interrelación entre los diversos personajes, los lazos de amistad, la búsqueda del punto de inflexión en que cambie la vida, tanto de los adultos como de los jóvenes; una culminación perfecta de esta interesante obra en la que destacamos alguna frase que viene a colación de nuestros intereses.

“Grandes ojos azules, líquidos como la tinta de un tintero.”
“…en la corte se necesitaban cada vez más profesionales de la escritura…”
“…los rotuladores, las estilográficas, los portaminas, los bolígrafos cromados, los bolígrafos dorados y un largo portaplumas plantado en un tintero.”

miércoles, 7 de marzo de 2012

El Imperio Eres Tu, 2011, de Javier Moro

Javier Moro firma la autoría de El Imperio Eres Tu, Premio Planeta 2011, editado por la editorial del mismo nombre.
En sus páginas se narra de forma amena la vida de Pedro de Braganza y Borbón quien, a la edad de 23 años, se convertiría en el primer Emperador de Brasil con el nombre de Pedro I, y el promotor de su independencia de Portugal.
Vividor sin mesura y mujeriego empedernido, acaba uniendo su vida a Leopoldina de Austria, mujer culta y preparada, serena y virtuosa, que jugaría un importantísimo papel en el reinado de su marido, del que estaba profundamente enamorada, ayudando a redactar leyes e incluso la constitución del nuevo país.
Mientras tanto Pedro I, después de regar durante años los vientres de las mujeres que le placían y atesorar una buena colección de hijos, la relega del todo cuando conoce a la ardiente Domitila de Castro a quien convierte en su amante y que sería el motivo de su decadencia popular y política.
Entre otras frases, seleccionamos alguna que interesa por su contenido:

“Leopoldina descartó de un plumazo…”
“Consciente de la urgencia del momento, pidió papel y tinta…”
“No dejó nada en el tintero, contó en detalle…”
“Hasta a mi pluma le cuesta escribir estas palabras – decía-.”
“…en la pluma de alguien que se había desmandado tanto…”
“…se sometió pacientemente a hacer de escribano mientras…”
“Hincó la plumilla en el frasco de tinta y escribió…”

domingo, 29 de enero de 2012

Yo Confieso (Jo Confesso), 2011, de Jaume Cabré

Adrìa Ardèvol es el protagonista de esta historia que, en honor a la verdad, me sacó de mis casillas durante una buena parte de las páginas leídas; pestes se ganaron tanto el autor, Jaume Cabré, como los críticos que elogiaban este texto, pero he de reconocer que al final ellos tenían razón y que Jaume Cabré es un escritor que, al menos con esta obra, trasciende de la literatura contemporánea catalana y española y debería tener un lugar preponderante en la literatura universal.
Me descubro pues ante Jaume y le pido perdón por los improperios que mentalmente le “regale” durante la lectura de Yo Confieso, obra editada por Editorial Destino.
¡Sencillamente es excepcional!
Como creo que es absolutamente imprescindible que cada uno debe descubrir este libro por si solo, únicamente comentaré que, además de Adrìa y de un entorno familiar que le marcará toda la vida, asistiremos a la historia de un violín desde los momentos en que se corta la madera (y el como y el por que) que se empleará en su construcción, hasta su llegada a manos del protagonista; unos 250 años de vida de este instrumento que, en más de una ocasión, será motivo de un derramamiento de sangre.
Jaume… GRACIAS!
En este libro encontramos en muchas ocasiones frases que tienen que ver con el mundo de las plumas, la tinta y la escritura, como son algunas de las que figuran a continuación.

“J’ai perdu la pluma dans le jardin de ma tante no es francés. ”
“Abrió una: contenía una pluma de oro con plumilla de oro.”
“…y tiraron el tintero al suelo, todavía se nota la mancha, ¿lo ve?”
“…que estaba en blanco, escribió con su caligrafía más ceremoniosa…”
“…el papel con las palabras, el trazo, el gesto y la tinta, que es el elemento material…”
“…dos amarillentas holandesas, una medida de papel en desuso hoy en día, escritas con tinta y cuya caligrafía reconocí…”
“…me animaba a renunciar a la insana costumbre de escribir a mano, a estilográfica concretamente.”
“Estos papeles son la realidad de una escritura caótica hecha de muchas lágrimas mezcladas con un poco de tinta.”
“Retiro las hojas escritas, el tintero y el recado de escribir y miro por la ventana”

martes, 27 de diciembre de 2011

Rumble, 2011, de Maitena Burundarena

Editado por la Editorial Lumen, ha visto la luz el libro titulado Rumble, de la argentina Maitena Burundarena; es la primera incursión en el mundo de la novela de esta autora, pero no en el mundo editorial ya que es la creadora conocida con el nombre de Maitena, y sus tiras cómicas dedicadas al mundo de la mujer han dado la vuelta al mundo, también en forma de libro, con títulos como Superadas y Mujeres Alteradas.
En Rumble, nos muestra la vida de una joven argentina que despierta a la vida, inmersa en los avatares diarios de quien se sumerge en la pubertad: primer beso, primer amor, primera decepcición…; nos habla de sus padres, mujer eternamente deprimida ella y profesor dedicado a su profesión en cuerpo y alma, usada como una huida diaria, él.
Escrito en un español o castellano muy, pero que muy argentino, nos sorprenderá con palabras que en su contexto entenderemos perfectamente, pero que tal vez, de vez en cuando, nos incite a recurrir a un diccionario para clarificar significados. Eso no quita para que su lectura sea agradable y amena y nos haya sorprendido tan gratamente esta “tira escrita” en vez de dibujada.
Su presencia en nuestra página tiene que ver, como no podría ser de otra manera, por las varias ocasiones en que se refiere a algún tema de escritura, tinta, etc., etc., como pueden ser:

“… y ya que estoy también me llevo un juego de lapiceras de oro…”
“En un estuche hay una lapicera de oro con un rubí en la punta del capuchón y el nombre de papá grabado con unas letras cursis…”
“…sacando del bolsillo derecho de su amplio pantalón de gordo un gotero con un líquido azul ultramar ordeñado de un cartucho de lapicera…”
“¿Cuánta ropa se le arruinó por una mancha de tinta?”
“El padre Miguel tomó mis manos manchadas de tinta azul…”


*Recordamos que en Argentina, lapicera suele ser sinónimo de estilográfica y que al bolígrafo se suelen referir como birome.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Oh, por Mario Benedetti

Damos paso a la cuarta entrega de las cinco que tenemos previstas publicar de un poema de la obra de Mario Benedetti titulado Poemas de la oficina (1953-1956), su primer gran éxito como escritor; a partir de la anodina existencia que se desarrolla en las oficinas, Benedetti rescata las pequeñas anécdotas, los sentíres mundanos de quienes durante muchas horas al día dejan su agudeza visual entre cifras y ordenes de algún jefecillo mediocre, de mezquina y gris vida burocrática y nos acerca a los pensamientos que vagan en busca de un lugar común, que es el de todos nosotros, haciéndonos partícipes de los sueños y anhelos que fluyen con la misma ligereza que la pluma se desliza por el papel.
Recordemos que cuando se publica esta obra Mario Benedetti atesoraba 22 largos años de vagar por diversas oficinas y es desde su propia experiencia que nos regala esos pensamientos, esos devaneos mentales que el convierte en magistrales poemas.
Algunos de ellos hablan de plumas, de escritura, de tinta… y eso los hace dignos de figurar en nuestra selección de textos.


Jefe
usté está aburrido
aburrido de veras
hace veintiocho años
que sabe sus asientos
que comprueba los saldos
y revuelve el café.

Está aburrido
jefe
se le nota en los ojos
en la voz
en las órdenes
en el paso
en las mangas
en los sesenta rubros
de letra redondilla.

Jefe
usté está aburrido
nadie lo sabe
nadie.

Pero ahora que está solo
ahora que no ven Ellos
desahóguese
grite
discuta
diga mierda
dé golpes en la mesa
vuélvase insoportable
por favor
diga no
diga no muchas veces
hasta quedarse ronco.

No cuesta nada
jefe
haga la prueba.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Asesinato en el Kremlin, 2011, de Alejandro M. Gallo

(De la contraportada del libro)
En el invierno de 1934, un crimen conmociona al Soviet de Leningrado: el asesinato de Serguéi Kirov, destacado dirigente del Partido Comunista y estrecho colaborador de Stalin.
Igor Litonev, joven comandante de la Milicia, emprende una investigación para esclarecer un crimen teñido de sombras. Partiendo de un hecho real, que marcó el inicio de la era más dura del stalinismo, Alejandro M. Gallo, consumado autor de novela negra, ha escrito una novela donde personajes reales se mezclan con otros de ficción para ofrecer un relato de ritmo trepidante, en la que la intriga por descubrir la autoría del asesinato no decae un sólo momento y el lector es atrapado por la acción hasta las últimas líneas. Escrita con un lenguaje directo, profusión de diálogos y un escrupuloso respeto por la memoria histórica, Asesinato en el Kremlin ha obtenido el XIV Premio Francisco García Pavón de Narrativa Policíaca.
En este texto aparecen referencias a nuestros intereses estilográficos, como alguno de estos:

“El comandante sacó una libreta y una pluma del bolso interior de su abrigo, un posible deje de su anterior puesto de operativnik”
“Cuatro horas sin lumbre era tiempo suficiente para que se congelase hasta la tinta de las plumas”
“El cielo era una gran mancha de tinta negra, en la que no se distinguía ni siquiera la escuálida C de la luna”

jueves, 13 de octubre de 2011

Elegía Extra, de Mario Benedetti

Seguimos recordando los amores y desamores a las plumas y la tinta, que Mario Benedetti nos descubre en algunos de los poemas recogidos en su obra Poemas de la oficina, y lo hacemos con esta tercera entrega llamada Elegía Extra.
En ella, el poeta recorre los entresijos del pensamiento de quien, en un domingo, tiene que ir a trabajar a su despacho, a despecho de los pequeños placeres dominicales.


Hoy
un domingo
como cualquier otro
uno de esos
que Dios ha reservado
para el mate
la radio despacito
para el amor
repetido en los parques
para el descanso
el vino
y el Estadio
para dulce farra
de la siesta
precisamente hoy
un domingo cualquiera
debo abrir puertas
de silencio horrible
debo juntarme
con mi aburrimiento
debo enfrentar mi mesa
empecinada
asquerosa de tinta
y de papeles.
El sol allí cerquita
sucio domingo
pienso yo a veces di consejos
claros como setiembre
yo me hice mala sangre
hasta la madrugada
¿y ahora qué?
ahora
espesos y rituales
Gardel y un alboroto
bajan del sexto piso
el sol va recorriendo
tranquilamente
el muro y yo como un intruso
y yo como una pieza
dislocada
yo frente al miedo
de la Ciudad Vieja
más allá del fervor
y el pesimismo
porque a mis dedos
ya
nadie los mueve
y quedan más planillas
más planillas
más inmundas planillas
todas
con siete copias.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Angelus, por Mario Benedetti

Segunda entrega de un poema de la obra de Mario Benedetti titulado Poemas de la oficina (1953-1956), su primer gran éxito como escritor; a partir de la anodina existencia que se desarrolla en las oficinas, Benedetti rescata las pequeñas anécdotas, los sentíres mundanos de quienes durante muchas horas al día dejan su agudeza visual entre cifras y ordenes de algún jefecillo mediocre, de mezquina y gris vida burocrática y nos acerca a los pensamientos que vagan en busca de un lugar común, que es el de todos nosotros, haciéndonos partícipes de los sueños y anhelos que fluyen con la misma ligereza que la pluma se desliza por el papel.
Recordemos que cuando se publica esta obra Mario Benedetti atesoraba 22 largos años de vagar por diversas oficinas y es desde su propia experiencia que nos regala esos pensamientos, esos devaneos metales que el convierte en magistrales poemas.
Algunos de ellos hablan de plumas, de escritura, de tinta… y eso los hace dignos de figurar en nuestra selección de textos.


ANGELUS
Quien me iba a decir que el destino era esto.
Ver la lluvia a través de letras invertidas,
Un paredón con manchas que parecen prohombres,
El techo de los ómnibus brillantes como peces
Y esa melancolía que impregna las bocinas.

Aquí no hay cielo,
Aquí no hay horizonte.

Hay una mesa grande para todos los brazos
Y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.

Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
Siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
Y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
Por que no queda bien que la tinta se corra.

jueves, 4 de agosto de 2011

Cuenta Corriente, por Mario Benedetti

Mario Benedetti cosechó con su tercer libro, titulado Poemas de la oficina (1953-1956), su primer gran éxito como escritor; a partir de la anodina existencia que se desarrolla en las oficinas, Benedetti rescata las pequeñas anécdotas, los sentíres mundanos de quienes durante muchas horas al día dejan su agudeza visual entre cifras y ordenes de algún jefecillo mediocre, de mezquina y gris vida burocrática y nos acerca a los pensamientos que vagan en busca de un lugar común, que es el de todos nosotros, haciéndonos partícipes de los sueños y anhelos que fluyen con la misma ligereza que la pluma se desliza por el papel.
Recordemos que cuando se publica esta obra Mario Benedetti atesoraba 22 largos años de vagar por diversas oficinas y es desde su propia experiencia que nos regala esos pensamientos, esos devaneos metales que el convierte en magistrales poemas.
Algunos de ellos hablan de plumas, de escritura, de tinta… y eso los hace dignos de figurar en nuestra selección de textos; en primer lugar hemos decidido acercarnos a Cuenta Corriente, pero próximamente iremos publicando otros “Poemas de la oficina”.


CUENTA CORRIENTE

Usted que se desliza
sobre el tiempo,
usted que saca punta
y se persigna,
usted, modesto anfibio,
usted que firma con mi pluma fuente
y tose con su tos y no me escupa,
usted que sirve para
morirse y no se muere,
usted que tiene ojos dulces como el destino
y dudas que son cheques
al portador
y dudas
que le despejan Life y Selecciones,
¿cómo hace noche a noche
para cerrar los ojos
sin una sola deuda
sin una sola deuda
sin una sola sola sola deuda?

domingo, 29 de mayo de 2011

Hijos del Ancho Mundo (Cutting for Stone), 2009, de Abraham Verghese

La editorial Salamandra ha editado en España el libro titulado Hijos del Ancho Mundo, del medico-escritor etíope, de ascendencia hindú y afincado en California, Abraham Verghese (1955).
En el trasfondo del rico intercambio entre varias culturas que conviven en un hospital en Adis Abeba, a caballo entre los regimenes de Haile Selassie y Mengistu, se va desgranando la historia de Marion y Shiva; estos gemelos vienen al mundo mientras su madre, la hermana Mary Joseph Praise, ayudante de cirujano del que al parecer también son hijos, muere en el parto.
El doctor Stone, desquiciado por el dolor provocado por la pérdida de la única mujer que en realidad amaba, huye dejando a los niños abandonados; estos serán cuidados y protegidos por los integrantes del hospital, ejerciendo de padres una ginecóloga y otro cirujano.
Alejándose de la morbosidad que parece intuirse al principio de la novela, nos desvela la trayectoria humana de sus personajes, el despertar a la sexualidad, el amor por la profesión médica, la grandeza moral de los médicos y los matices particulares que en este relato, recrean una etapa de la historia reciente de Etiopía.
Es una novela densa, escrita de forma inteligente y que cautiva desde sus primeras páginas por la sencillez y presentación entretenida de su argumento, ya que aunque también se incluyen las enfermedades y operaciones que se realizaban en el hospital, no se convierten en abuso, ayudando a enriquecer la historia.
Como siempre en estos casos, traemos a colación las frases que tienen que ver algo con nuestros gustos por las estilográficas y la escritura:

“Con gafas y estilográficas en los bolsillos, parecía un joven…”
“Puso el capuchón a la pluma, recogió sus papeles…”
“… en la mesilla de noche con una pluma en el Índice de…”
“Buscó maquinalmente en el bolsillo del pijama, luego en la oreja, una pluma, porque el viejo Ghosh lo abría anotado. Pero o tenía una pluma ni necesidad de escribir ya nada.”
“… es más probable que lleve una pistola que una pluma. ¡Bang! ¡Bang!”
“Alargué la mano para coger mi pluma, Hema me puso el cuaderno delante y empecé a escribir: No hay…”
“… y ejemplares de Caligrafía de Bikham Simplificada (para Jóvenes Oficinistas) en el sitio que ocupábamos cada uno de nosotros. Encima de cada cartilla había una pluma Pelikan nueva, resplandeciente, la Pelícano, el sueño de todos los niños del colegio, y además con cargas… una auténtica novedad.”

viernes, 22 de abril de 2011

El Libro de los Niños (The Children`s Book), 2010, de A.S. Byatt

A caballo entre la Época Victoriana y la Eduardiana, la obra El Libro de los Niños de la inglesa Antonia Susan Byatt, editado en España por Lumen, rememora los años que van desde el final del Siglo XIX hasta el final de la I Guerra Mundial, cuando en la sociedad eclosionan los grupos de fabianos (que creían que por medio de la educación se accedería a la felicidad), anarquistas, socialistas, sufragistas…
En ella, Olive Wellwood, famosa escritora de cuentos infantiles que versan sobre hadas y elfos, vive rodeada de su familia en una casa en el campo; desde que nace cada uno de sus hijos, les va dedicando un cuento personal que va escribiendo a lo largo de los años, en un libro encuadernado expresamente para cada uno de ellos.
La educación de estos niños se lleva a cabo abandonando la rigidez de la estricta y rigurosa sociedad británica imperante hasta hacía poco, a la vez que tienen contactos con los adultos desde un plano más cercano.
Siendo el hilo conductor de la novela, Olive Wellwood no es protagonista principal del relato; este protagonismo se comparte entre adultos y niños, la lucha por los derechos de la mujer, el sexo… presente en todo momento y que nos deparará más de una sorpresa, ya que como ocurre en los cuentos de hadas, nada o casi nada, es lo que parece.
Hemos seleccionado algunas de las frases que aparecen en el texto sobre las plumas y la escritura, dejando el resto para que exploréis, por vosotros mismos, esta parte de la historia que nos abre las puertas a un mundo sumido en profundos cambios y que, en muchos aspectos, no conocemos bien.

“Escribiré. Emplearé la pluma. Escribiré para los periódicos. Escribiré libros. Aún puedo cambiar el mundo”
“Cogió la pluma y empezó a escribir en una página nueva”
“Nadie conoce mejor que yo el horror, esa sensación que hace que se le hiele a uno la sangre en las venas, de que alguien interrumpa el flujo de la escritura”
“Hasta que, un día, ella levantó la mano, sin soltar la pluma, y siguió el contorno de su boca con los dedos”
“…de que allí no había nadie capaz de poner la pluma sobre el papel, …”

lunes, 21 de marzo de 2011

Riña de Gatos, 2010, de Eduardo Mendoza

Publicado por Editorial Planeta en Noviembre de 2010, Riña de Gatos (Madrid 1936) es, en palabras del propio Eduardo Mendoza en la dedicatoria, una fábula que podría haber sido verdad.
En el primer trimestre del convulso año 1936, llega a Madrid Anthony Whitelands, especialista inglés en todo lo que concierne a la Pintura Española del Siglo de Oro, y sobre todo en Velázquez.
Su cometido será garantizar si un cuadro que pretende vender un aristócrata madrileño, pertenece realmente a Velázquez.
Por las páginas del libro desfilan conocidos políticos y militares de la época, como José Antonio Primo de Rivera, Niceto Alcalá Zamora o Manuel Azaña, Queipo de Llano, Mola y Franco, que se mezclan en intrigantes sucesos con revueltas callejeras, asesinatos, amores imposibles…
Como siempre, seleccionamos algunas de las frases que tienen que ver con nuestros intereses estilográficos:

“…y le entregó el dinero, la documentación, el reloj y la pluma estilográfica.”
“Mi nombre es Parker, como las plumas estilográficas.”
“… un cuaderno abierto, un tintero, una pluma, un secante y otros útiles escolares.”
“… producido por los acontecimientos de los últimos días, se abatió sobre él, guardó la pluma…”

martes, 22 de febrero de 2011

Amsterdam Solitaire, 1998, de Fernando Lalana.

De la mano de Editorial SM, Fernando Lalana publicó en el año 1998 el libro juvenil titulado Ámsterdam Solitaire, que aún se sigue publicando.
En ella, el laureado escritor zaragozano nos relata el caso que acontece tras la reunión de cuatro grandes fabricantes europeos de plumas estilográficas, tras compartir unos días de descanso.
La creación de una única pluma que nadie pudiera comprar, aun teniendo todo el dinero del mundo; así ve la luz la Ámsterdam Solitaire, cuyo nombre nos recuerda a Montblanc; el día de la presentación mundial que se celebra en Zaragoza y pese a todas las medidas de seguridad creadas especialmente para esta pluma, la Amsterdam Solitaire es robada.
Rinde un homenaje a una tienda especializada de la capital maña haciendo aparecer su nombre junto a los de sus responsables: La Estilográfica Moderna y Martínez (José María) y su hijo Carlos, que se ven envueltos en una historia de misterio nacida de la mente del autor, que aprovecha la ocasión para dejarse ver en el texto, como “el cuentista de la barba”, según lo describe el detective Fermín Escartín, que será el responsable de la investigación del caso.
Además, se realiza un viaje a los lugares típicos de tapeo (Bonanza, Tony, Belanche, Casa Juanico, Pascualillo, Triana, Casa Almau, Taberna del Marrano), aliñados con finos toques de monumentos (Plaza del Pilar, Fuente de la Hispanidad…), que nos regala una visión del casco viejo de la ciudad.
Sus 161 páginas se leen fácilmente de un tirón, adentrándonos en el mundo de la fabricación, de las ediciones limitadas, de las envidias profesionales, de la creación, del embeleso de la juventud, y del sentido, como no, de la amistad llevada a sus más puros limites.

viernes, 21 de enero de 2011

Las Cien Voces del Diablo, 2011, de Ana Cabrera Vivanco.

Ha llegado a nuestras manos la edición anticipada de una novela próxima a lanzarse al mercado; se trata de Las Cien Voces del Diablo, de la cubana afincada en España, Ana Cabrera Vivanco y editado por Editorial Grijalbo.
Desconocedores de su anterior obra, nos sorprendió la excelente trama, los diversos giros que llevan a su ávida lectura, la sabia construcción de sus personajes, el dominio de la palabra y el ritmo de la historia; todo esto hace que celebremos como lectores, el descubrimiento de esta autora que, consideramos, nada tiene que envidiar a otras grandes plumas del panorama narrativo hispano-americano, que acreditan premios literarios de reconocido prestigio.
La historia transcurre en Cuba a lo largo de unos 30 años, teniendo su inicio un año después del final de la Guerra de Independencia cubana, del Reino de España.
Los amores desatados en un pequeño pueblo, con su amasijo de mentiras y tentaciones, sus devaneos sexuales y su hipocresía, ven el nacimiento de un niño, al que llaman Lucifer, cuya vida será una irremediable tragedia.
En un relato arrollador y sensual, con mucha pasión y secreto, señalamos algunas de las frases relacionadas con el mundo de las plumas, y apuntamos un final realmente inesperado donde el protagonismo de la estilográfica queda patente y del cual no vamos a comentar nada, dejando que cada uno lo descubra por si mismo:

“Decidida a consolarlo, se armó de pluma y papel y…”
“¿Como sabes que es de urgencia si no aprendiste a leer? Porque se nota a las claras en la prisa de la letra.”
“Por las cartas percibió como se fue haciendo adulta a medida que la letra se le iba perfilando y sus rasgos…”
“…no le cupieron dudas: una pluma sórdida, desconocida, había tenido…”
“…no reconoció de inmediato la letra de rasgos nerviosos y alargados…”
“Mejor déjeme la estilográfica y le pongo por escrito lo arrepentido que estoy.”
“…con el punto de una pluma estilográfica.”

jueves, 23 de diciembre de 2010

Las Perfecciones Provisionales (Le perfezioni provvisorie), 2010, de Gianrico Carofiglio

Sinopsis extraída del propio libro:
“En Bari, la vida del abogado Guido Guerrieri transcurre en un perfecto equilibrio entre su trabajo de abogado y los éxitos que éste le reporta –acaba de mudarse a un moderno despacho donde cuenta con dos eficientes colaboradores– y su solitaria vida privada siempre con tendencia a sumergirle en la melancolía. Una melancolía que combate con su música, sus largos paseos nocturnos y su saco de boxeo al que trata como un auténtico amigo.
Sin embargo, como todos los equilibrios perfectos, el de Guido Guerrieri está condenado a ser provisional y cuando recibe la petición de un colega de investigar la desaparición de la joven Manuela, a quien nadie ha visto desde hace ya varios meses, su rutina se verá alterada y se verá obligado a mirar a los ojos a una juventud que, por más que le pese, ya nada tiene que ver con la suya.”
Gianrico Carofiglio, fenómeno de ventas en Italia, es un gran narrador de historias, donde unos personajes bien construidos y de sutil ironía, proporcionan la frescura y el ritmo óptimo para conseguir leer de un tirón una novela que nos sumerge en algunas facetas de la sociedad actual, que no siempre observamos con valentía.
Algunas de las frases que nos han llamado la atención:

“Existen algunas cosas con las que considero que debo que ser despiadado. Entre éstas figuran los mocasines con borlas; también las cadenas o las cintas para llevar las gafas colgadas, las plumas Cartier, los…”
“Saqué del cajón una de mis tarjetas de visita, apunté con la pluma también, el número…”
“El juez había tomado papel y pluma y estaba escribiendo”