
La historia comienza cuando Mark Mellery recibe una carta en la que se le pide que piense un número del uno al mil; intrigado, entra en el juego propuesto, y tras proceder según las instrucciones indicadas, descubre que el número que aparece escrito dentro de un pequeño sobre que acompaña a la misiva coincide con el que él mismo ha pensado.
Tras la experiencia, decide ponerse en contacto con David Gurney, un antiguo compañero de estudios y policía retirado después de veinticinco exitosos años de servicio la comunidad, para que le ayude y asesore, ya que teme que esta irrupción en su vida sea producto de alguien que le conoce muy bien y de una etapa oscura de su vida.
La historia, que comienza siendo un aparente caso de chantaje, desemboca en un asesinato que tiene conexión con otras muertes ocurridas hace años, y nuestro policía protagonista intentará desenmascarar a ese hombre en la sombra que parece que adivina y/o lee el pensamiento de sus victimas, para enredarlas en su tela de araña.
Es un libro fácil de leer, que nos atrapa por medio de la intriga y el suspense; sus referencias a las plumas, escritura y tinta, le han hecho acreedor de figurar entre nuestros libros elegidos; entre otras seleccionamos estas frases:
“…notó la pulcritud de la caligrafía… la nota se había escrito con pluma y tinta roja. ¿Tinta roja?... ¿aún se vendía tinta roja para pluma?
“Mellery abrió su elegante maletín y sacó una libretita de cuero y una pluma Montblanc”
“-¿Parece la misma caligrafía?
-Si
-¿Y la misma tinta roja?”
“…así que saqué mi pluma, y por detrás de mi programa…”
“…muy meticuloso (Dios mío, mira la caligrafía, como la de un contable), no es la clase de persona…”